miércoles, 24 de julio de 2013

En un mundo de plástico.

Tengo tiempo sin escribir, y esta noche me ha puesto a reflexionar, acerca del mundo en que vivimos. Un mundo de plástico.

Vivimos en un mundo de apariencias, de tanta falsedad o plástico, como a mi me gusta llamarle. 

En este mundo, si no eres bonita/guapo, la sociedad no te acepta. Si no eres delgado, no te aceptan. Si no tienes cierto nivel económico, no te aceptan.

Saben qué? Me tienen harta.

No necesito describir este mundo, pues todos conocen como es, para muchos es visto como "yo me quiero juntar con fulanita", "yo quiero ser como fulanito", "si no alabas e inhalas todo el plástico y hule del que esta hecho fulanito y no lo adoras y lo ves como un Dios, ni me hables".

En serio, por qué? Por qué lo hacen? Cuál es el sentido de hacerlo? Con qué fin?!

Estoy cansada de ese estereotipo. Saben algo? Esas personas NO son la gran cosa, no son más que personas de plástico. De plástico, sin sentimientos, y sin preocupación por el prójimo. Y ustedes? Ahí de babosos alabandolos, que desperdicio de humanidad.

No todos son así, pero los hay en su caso, que el plástico contamina tanto el alma de esas personas.. Que me dan tanta lástima y pena.

Lo peor, es que muchas veces no las soportan a esas personas, y aún así, ahí están vanagloriando y llenando de elogios, falsos e hipócritas a otros.

Muchos creerán "ardida", "a ti qué?" Saben que? Jamás. 
Mi vida ha sido tan imperfectamente, perfecta. 
Tengo lo que quiero, por mi propio esfuerzo, no necesito una bola de hipócritas y falsos a mi alrededor para decirme que me quieren y les importo, tengo a las personas que realmente valen la pena dentro de mi vida. Tengo a Dios, a una familia preciosa y unos amigos que valen oro y se cuentan con una mano. No necesito nada más.

Tu, muchacha, niña, chavo que te crees la gran cosa, me das lástima, porque crees que a todos les importas, y lamento decirte que no, muchas veces usarán tu nombre para agarrar popularidad, esa mala fama que te haz hecho de cruel. Lo único que te puedo decir es que aguas, la vida pasa factura, y el día que menos lo esperes, todo mal se regresa al doble o triple en que uno lo hace.

Estoy cansada de ver plástico en todos lados, pero hay que aprender a tratarlo, en este mundo hecho de plástico.