sábado, 8 de marzo de 2014

Se llegan las 6 de la tarde, ya es hora del café.

Ha pasado un año desde que extendiste tus alas y decidiste volar, las cosas no han sido fáciles, lo sabias? Nos haz hecho falta, y mucha. Sin embargo hemos salido adelante, porque así lo ibas a querer tu.

Fue difícil dejarte ir, porque… no nos despedimos… me rompía por dentro.. en pedacitos… que no nos habíamos despedido…

Ya te imaginarás lo extraño y vacío que era llegar a tu casa, y ver la mesedora en la que siempre estabas, vacía…

Se llegaban las 6 de la tarde, y era hora de tu café. El café nunca será lo mismo sin tus galletas de coco o las galletas María. No importa si hace frío o calor, el café va caliente y con galletas.

Extraño tus bromas, tus chistes y tu risa. Tu preciosa sonrisa que llegaba hasta tus ojos verdes. Esa curva que se formaba en tus labios y te daba ese toque tan… tú.

Ellos te extrañan, sabes? Todos lo hacemos. 

Te fuiste tan rápido, volaste… pero sabes algo? Que envidia! Porque hoy estas con Él, con mi mejor amigo, y se que no hay mejor lugar que ahí, estas en el paraíso… ahí haz de estar tomando tu taza de café, con tus galletas de coco.

Gracias por visitarme aquel día, por dejarme despedirme de ti… porque sabes que me haces falta, y viniste a que te dijera adiós; y aún así, no fue un adiós, si no un hasta pronto, porque en algún punto de la vida nos volveremos a ver, y cuando te vea te abrazare tan fuerte como pueda, te sonreiré de oreja a oreja, probablemente se me saldrán las lágrimas de la emoción y te podré gritar "Papá Esteban"…

Hace un año te fuiste, aún no me acostumbro a ese vacío, y probablemente nunca lo haré, pero donde sea que estés quiero decirte que te quiero de ida y vuelta al cielo cuantas veces sean necesarias para que se entienda… te quiero, te extraño y te llevo siempre en mi, descansa, y cuando creas necesario, ven a visitarme… como aquel día, o en aquel sueño… 

Gracias por luchar, por ser todo un guerrero, por siempre darme una sonrisa y verte fuerte, para mi siempre fuiste fuerte y muy valiente.

Te extraño, y te quiero Papá Esteban…