Y es que nunca te has perdido en la mirada de alguien? O en su sonrisa? O tal vez hipnotizado en su risa?
Yo sí, y podría escribir mil y un versos de la calidez del sentimiento, pero no lo haré.
Porque si me siento a hacerlo, perderé noción del tiempo, me sonrojaré tan fuerte como si hubiese corrido un maratón por horas; mis pupilas se dilatarán tanto que me van a delatar; y sonreiré tan grande, que me darán ganas de escapar.
Y es que su mirada dice tantas cosas, y calla muchas otras. Es una mirada que enamora y a la vez aterra, por lo profunda y misteriosa que es. No es cualquier mirada, es una mirada que cuenta historias, las cuales delata los sentimientos, que daría por escuchar, pero no pasara.
Porque si me siento a hacerlo, me voy a ganchar, y de poco a poco estaré imaginando y soñando despierta, todos los distintos escenarios; en los cuales tú me sonreirás, como a nadie más; o tal vez, alguno donde me tomes de la mano y despiertes unas traicioneras mariposas en mi estomago; o uno peor, donde en verdad sientas algo por mí, y comience a perderme una y otra vez.
Y es que tu actitud me confunde, porque un día eres lo más cursi de mi vida, y al día siguiente alguien frío e indiferente. Y es que quiero entenderlo, pero solo me provoca horas y horas de insomnio con mis tristes pensamientos. '¿Acaso me verá?, ¿Él me notara como yo a él?, ¿Acaso tendrá la mínima idea de todo lo que me ha hecho sentir?
Porque si me siento a querer explicarlo, se expondrá mi mente, mis pensamientos, y sobre todo mi corazón, el cual procuro desde hace años cuidar y proteger de todo y todos, porque me han roto el corazón tantas veces que no estoy segura de soportarlo una vez más. Porque aunque sueñe y desee un cambio, la voz de mis fantasmas con un "no serás suficiente" resuena y vibra en mis entrañas, de ida y vuelta, y es entonces cuando las lagrimas reaparecen, nublan mi vista y la tinta se corre.
Y es que…