lunes, 30 de noviembre de 2015

Si me atrevo

Si me atrevo a decírselo, su ego aumentará hasta las nubes aún más. Pero si me atrevo a negarlo, mi consciencia sabra que mentí sin pensar bien las consecuencias.

Porque si me atrevo a contarlo, estaré violando la privacidad de ambos, estaré abriendo la puerta a las preguntas incómodas que ninguno está listo a contestar. Pero si me lo sigo guardando, los recuerdos me seguirán consumiendo de poco a poquito hasta que mi mente no deje de repetirlo.

Porque si me atrevo a olvidarlo, sé que nunca nada será igual. Pero si me atrevo a repetirlo, tal vez se repita una que otra vez más, y no me voy a quejar.

Porque si me atrevo a pensar en tus besos, es porque ya los he probado. Pero si te digo que los extraño, es porque ya lo estoy haciendo.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Y prometí

No puedo ni mirarte a los ojos, porque me duele.

Y no es porque hayamos hecho las cosas mal, si no porque las hicimos sin pensar.

Y prometí no derramaría ni una sola lágrima, y aquí me tienes… de madrugada, y triste con un gran nudo en la garganta.

Y prometí no escribirte ni un solo verso y aquí me tienes… gastando mi tinta y papel solo en tu nombre.

Y prometí no querer a nadie, y aquí me tienes… fallando lentamente.




Y es que…

Y es que nunca te has perdido en la mirada de alguien? O en su sonrisa? O tal vez hipnotizado en su risa?
Yo sí, y podría escribir mil y un versos de la calidez del sentimiento, pero no lo haré.

Porque si me siento a hacerlo, perderé noción del tiempo, me sonrojaré tan fuerte como si hubiese corrido un maratón por horas; mis pupilas se dilatarán tanto que me van a delatar; y sonreiré tan grande, que me darán ganas de escapar.

Y es que su mirada dice tantas cosas, y calla muchas otras. Es una mirada que enamora y a la vez aterra, por lo profunda y misteriosa que es. No es cualquier mirada, es una mirada que cuenta historias, las cuales delata los sentimientos, que daría por escuchar, pero no pasara.

Porque si me siento a hacerlo, me voy a ganchar, y de poco a poco estaré imaginando y soñando despierta, todos los distintos escenarios; en los cuales tú me sonreirás, como a nadie más; o tal vez, alguno donde me tomes de la mano y despiertes unas traicioneras mariposas en mi estomago; o uno peor, donde en verdad sientas algo por mí, y comience a perderme una y otra vez.

Y es que tu actitud me confunde, porque un día eres lo más cursi de mi vida, y al día siguiente alguien frío e indiferente. Y es que quiero entenderlo, pero solo me provoca horas y horas de insomnio con mis tristes pensamientos. '¿Acaso me verá?, ¿Él me notara como yo a él?, ¿Acaso tendrá la mínima idea de todo lo que me ha hecho sentir?

Porque si me siento a querer explicarlo, se expondrá mi mente, mis pensamientos, y sobre todo mi corazón, el cual procuro desde hace años cuidar y proteger de todo y todos, porque me han roto el corazón tantas veces que no estoy segura de soportarlo una vez más. Porque aunque sueñe y desee un cambio, la voz de mis fantasmas con un "no serás suficiente" resuena y vibra en mis entrañas, de ida y vuelta, y es entonces cuando las lagrimas reaparecen, nublan mi vista y la tinta se corre.

Y es que…