29 de enero 2013.
Querido amigo…
Chico de los ojos marrón, gracias una y otra vez, gracias
por ser ese alguien con quien siempre puedo contar, por todas y cada una de las
anécdotas que podemos compartir juntos.
Hay momentos en esta vida que son mágicos, una prueba de
esto es cuando las personas llegan a nuestras vidas, honestamente… cuando
apareciste repentinamente años atrás en mi vida, mi mente no tenía la madurez
de hoy, y mucho menos me iba a imaginar que serías una de las personas más importantes
que hay en mi vida…
Siendo niños te conocí, como niños creció nuestra amistad,
pasaste conmigo la etapa tan cruda que fue la adolescencia, y hoy nos acercamos
a ser jóvenes adultos, para mi pareciera que fue ayer cuando te vi por primera
vez. “Es un raro” recuerdo que pensé, jajaja lamento haberte juzgado, sin
embargo, algo había en ti que llamó mi atención al poco tiempo, tenías un
carisma inigualable!
Como todas las relaciones entre personas, ninguna es
perfecta, ni los padres, ni hermanos, ni amigos y menos noviazgos! A veces
tenemos nuestros momentos de choque, en los que no sabemos ni que… sin embargo
me doy cuenta de lo maravilloso que eres sabes?
Cuando peor estuve, cuando decidí alejarme de todos, sin
importar como fuera, sin importar que hiciera, sin importar lo que te dijera…
nunca te fuiste, siempre estuviste ahí, a mi lado, era uno de mis lugares más
seguros en el mundo… estar cerca de ti y sentirme protegida…
Gracias por ser ese oído presto a escuchar en cualquier
momento, gracias por ser esos brazos que sirven como escudo y defensa a mi
soledad recurrente, una sonrisa que trae luz a la oscuridad, las palabras tal
vez no correctas, pero si las que por destino debo recibir.
Nada es eterno, lo sé. Pero sé también que amistad como la
nuestra es inigualable, sé que el cariño que te tengo, y que sé que me tienes
no se parece a cualquiera, sé que eres una persona importante para mí, que me
conoce como soy, que me acepta tal cual, no me juzga, y mucho menos dudaría de
mi amistad…
Son tantas cosas por decir, y tan poco espacio, las palabras
nunca terminarían de escribirte…
Sólo gracias, gracias por todos los momentos juntos.
Termino diciéndote que te quiero como no tienes una idea, y
que te valoro de todas las maneras posibles, así como que me siento la persona
más afortunada del mundo, por tener a alguien como tú.
Esperando verte pronto en la próxima carta…
Con muchísimo cariño,
– Jaressy



