miércoles, 30 de enero de 2013

Carta a un amigo.


29 de enero 2013.

Querido amigo…

Chico de los ojos marrón, gracias una y otra vez, gracias por ser ese alguien con quien siempre puedo contar, por todas y cada una de las anécdotas que podemos compartir juntos.

Hay momentos en esta vida que son mágicos, una prueba de esto es cuando las personas llegan a nuestras vidas, honestamente… cuando apareciste repentinamente años atrás en mi vida, mi mente no tenía la madurez de hoy, y mucho menos me iba a imaginar que serías una de las personas más importantes que hay en mi vida…

Siendo niños te conocí, como niños creció nuestra amistad, pasaste conmigo la etapa tan cruda que fue la adolescencia, y hoy nos acercamos a ser jóvenes adultos, para mi pareciera que fue ayer cuando te vi por primera vez. “Es un raro” recuerdo que pensé, jajaja lamento haberte juzgado, sin embargo, algo había en ti que llamó mi atención al poco tiempo, tenías un carisma inigualable!

Como todas las relaciones entre personas, ninguna es perfecta, ni los padres, ni hermanos, ni amigos y menos noviazgos! A veces tenemos nuestros momentos de choque, en los que no sabemos ni que… sin embargo me doy cuenta de lo maravilloso que eres sabes?

Cuando peor estuve, cuando decidí alejarme de todos, sin importar como fuera, sin importar que hiciera, sin importar lo que te dijera… nunca te fuiste, siempre estuviste ahí, a mi lado, era uno de mis lugares más seguros en el mundo… estar cerca de ti y sentirme protegida…

Gracias por ser ese oído presto a escuchar en cualquier momento, gracias por ser esos brazos que sirven como escudo y defensa a mi soledad recurrente, una sonrisa que trae luz a la oscuridad, las palabras tal vez no correctas, pero si las que por destino debo recibir.

Nada es eterno, lo sé. Pero sé también que amistad como la nuestra es inigualable, sé que el cariño que te tengo, y que sé que me tienes no se parece a cualquiera, sé que eres una persona importante para mí, que me conoce como soy, que me acepta tal cual, no me juzga, y mucho menos dudaría de mi amistad…

Son tantas cosas por decir, y tan poco espacio, las palabras nunca terminarían de escribirte…

Sólo gracias, gracias por todos los momentos juntos.

Termino diciéndote que te quiero como no tienes una idea, y que te valoro de todas las maneras posibles, así como que me siento la persona más afortunada del mundo, por tener a alguien como tú.

Esperando verte pronto en la próxima carta…

Con muchísimo cariño,


 – Jaressy

lunes, 28 de enero de 2013

Un diario y un café.



Mirada cristalina. El silencio que abraza el entorno es denso. Ella sabe que no soportará por mucho… sabe que las cosas están a punto de cambiar, y le aterra.

Desde niña le enseñaron buenos modales, y prefiere guardar silencio y no entrometerse en los asuntos de otros, por más que le afecten, por más que le duelan, es educada y no dirá opinión alguna.

Los ve todos los días recorrer el mismo camino de siempre, pero hay algo que cambió. Ahora, él camina con una nueva persona, y ella con otra. Sabe que él es feliz, lo puede sentir, y no, no va a interferir. Prefiere el silencio.

Se sienta todos los días en la misma mesa del café donde lo conoció… sabe que nunca volverá, tomó un nuevo rumbo, un rumbo donde ella guardo silencio, guardo silencio y no le dio su opinión, cada vez que lo medita, se va dando cuenta que realmente él nunca le pidió una opinión… es por eso que ella nunca lo hablo, y sabe que aunque se lo hubiese pedido jamás se lo diría.

Hojea su viejo diario con su taza de café delante de ella, repasa los versos que escribió una tarde de otoño, cuando lo vio entrar por primera vez a esa pequeña e intima cafetería, vestía pantalones oscuros y una camisa blanca, pero sobretodo... la sonrisa, esa sonrisa tan sincera que expresaba a todos a su alrededor. Recuerda que agachó el rostro con timidez, no quería que la viese, no quería que la notara… pero el chico lo hizo en aquella tarde, esa tarde cambió la vida para ambos de una manera increíble.

En esa misma mesa, pasaron las tardes más felices de sus vidas, los momentos más dulces que alguien pudiese imaginar, las bromas, los cuentos, los sueños, todo quedó impregnado en el olor a café que desprendía el lugar.

Esta tarde, meses después de que las cosas comenzarán a trastornarse… ella lo vio entrar a la pequeña cafetería, a su cafetería, hubiesen visto la esperanza de sus ojos, la ligera sonrisa que dibujaron sus labios rosados, pero al final, todo esto desvaneció…

No venia solo, la otra chica venía con él… ella no tenía ningún derecho en reclamarle, era obvio que la pelirroja que lo acompañaba era la nueva dueña de su corazón, él la miró, y ambos lo saben, ninguno hizo nada, ninguno se dirigió la palabra.

Su mirada se tornó cristalina… el silencio que rodeaba el lugar era denso, el aroma a café le quemaba la garganta por recuerdo… Volvió a tomar su diario, esta vez partió, partió de esa cafetería, para no volver jamás, ella no volverá jamás.

sábado, 26 de enero de 2013

Pon las cartas en la mesa, estoy dispuesta a hablar.

Entras y me miras, estas tan cambiado de aquel día, el último día que nos vimos, el último día que te mire, el último día que me jure dejar de amarte.

Finjo la sonrisa, ni siquiera quiero mirarte, esto es tan falso, el tiempo pasó, las cosas cambiaron, yo soy yo, tu eres tu, no existe ya el nosotros que leí en tu carta.

Me citaste con el fin de hablar, repartir todo de manera equitativa, la verdad no quiero nada tuyo, no me interesa, ya no.

Si supieras que difíciles fueron los primeros días sin ti, el vacío de mi pecho, el hueco que sentía en todo mi interior. Rostro pálido durante meses, he de decir que hasta el hambre perdí, nada me interesaba en aquellos días, pues ya no te tenía a ti.

Hoy antes de venir, me mire al espejo y me di cuenta que realmente soy otra. No siento el vacío, mi color de piel regreso, las mejillas se enrojecen a cualquier reacción, menos hacia ti... Sólo tienes mi desprecio, y no por mala educación, simplemente, no quiero que exista nada entre tu y yo.

Cada que hablas, que escucho el timbre de tu voz, se escucha como te quiebras, te rompes por dentro.. Pero eso es algo que no haré, ni diré nada yo.

Nos sentamos a hablar, en realidad tu eres quien hablas, me limito a contestar en monosílabos. Pasados unos 30 minutos no hay nada más que decir... El tiempo de partir llego.

Me levanto del asiento, beso tu mejilla como gesto de despedida y te deseo buena suerte, comienzo a caminar hacia la puerta y siento tu mirada clavada en mi espalda. Sólo te deseo buena suerte...





- Te miro alejarte, te ves aún más bella de lo que recordaba, el aroma de tu piel me envuelve como loco todos los sentidos de mi ser, si vieras cuanto me duele en lo profundo de mi que todo esto acabara, busque reconquistarte hoy, ya noté que es imposible, tienes una nueva vida, una vida en la que yo no pertenezco.. Siempre fuiste bella, pero hoy más, te puse las cartas en la mesa dispuesto a hablar.. Pero tu ya eres otra, eres otra y no te tengo junto a mi. Yo ya no te tengo junto a mi...

viernes, 11 de enero de 2013

De niña pensaba que mi mamá era una especie de súper heroína, ahora que crecí me di cuenta que en verdad lo es.

Alguna vez te has puesto en los zapatos de tu madre? La mayor parte del tiempo atendiéndolos a todos. El rol tan importante que tiene en nuestra vida...

Para empezar, es quien nos dio la vida.

Para seguir, es quien esta con nosotros día y noche, noche y día.. Armándonos sobre todas las cosas. Que sí estas enfermo, que si te desvelas por un trabajo, que si estas triste, que si necesitas algo.. Ella siempre esta ahí para ti, que tu no la veas, es otra cosa...

Las mamás tendrán una carrera profesional hecha, pero cuentan con tantas especialidades que abarcan desde chef, psicóloga, doctora, chofer, secretaria, etc etc etc

Que difícil, no? Pero nunca se les escucha quejarse... Porque ellas por sus hijos son capaces de todo.

Que mujeres tan perfectas!

Hoy mi mamá se enfermó, un resfriado cualquiera, pero me toco tener el rol de hermana mayor y apoyarla con los asuntos de la casa... Es entonces que me doy cuenta que difícil labor tiene mamá... Que fuerte es ella... Cuanto amor nos tiene... Yo no puedo, ella todos los días puede con todo, y me doy cuenta que a veces ni un gracias le doy... A veces no le pregunto como se encuentra... Y tiendo a enfocarme en mi misma, cuando mi mamá siempre esta ahí.

Me duele recordar el daño que le hice hace unos años, cosa por la que no me he disculpado... Me avergüenza... Pero en lo más profundo de mi ser, en verdad lo lamento tanto.

Nunca más en la vida escogeré a alguien encima de mi madre...

Una madre lo es todo... Yo se los aseguro..

De niña pensaba que mi mamá era una especie de súper heroína, ahora que crecí me di cuenta que en verdad lo es, mi mamá lo es.

jueves, 3 de enero de 2013

Llora Niña Llora

Jueves 3 de enero, 2013

Han pasado tan solo unos meses desde que todo esto empezó. El rostro de ella ha palidecido conforme al tiempo que ha transcurrido, su mirada se nota perdida, su sonrisa está por demás decir que es fingida, el brillo de sus ojos no se ha vuelto a mirar... Tan solo un milagro la puede alegrar.

Quiere hablar, no sabe como. Quiere hacerse escuchar, pero le aterra. Quiere llorar, pero lo ahoga. Quiere gritar, pero lo calla.

Se siente sola, y está rodeada. Se siente vacía, y lo tiene todo.

Lo ve todo negro, cuando vive en un mundo de colores. Lo ve todo perdido, cuando sabe que algo sale ganando. Lo ve todo solo, cuando sabe que no es así.

Llora niña llora, muestra que estas viva! Muestra en tus ojos tu gran pureza, y haz notar tu existencia!

Llora niña llora, deja que las lágrimas limpien tus ojos envueltos en tristeza, que se lleven todo aquello que lastima, y le den camino a alguna alegría perdida.

Llora niña llora, porque algún día las lágrimas se irán, y ese día me recordarás...



Esperando me recuerdes siempre que tus lágrimas aparezcan...

Tu 'yo' del futuro.