jueves, 25 de febrero de 2016

Te quiero escribir y no puedo.

Te quiero escribir y no puedo, porque sé que al hacerlo te voy a extrañar. Voy a extrañar tu risa, tus miradas, tus malos chistes y tus palabras.

Y es que llegaste y te fuiste de mi vida sin avisar, en un abrir y cerrar de ojos sin anunciar. Y llegaste con tu dulzura, tus bromas y caballerosidad. Y me acostumbraste a tu presencia, pero ahora ya no estás.

Ya no estás con tus juegos, tus fotos y esas tardes de charlar; y ahora cada vez que miro a la cámara, no te dejo de pensar. Y es que no te puedo sacar de mi cabeza, en cada uno de esos escenarios donde pudimos estar los dos, pero no, tú ya no estás.

Tal vez no te quise tanto, o lo suficiente, para que te quisieras quedar. O tal vez no fui suficiente, una vez más.

Y en noches como ésta, nada me gustaría más que volvieras, para poder tomarte de la mano, como aquella noche que paseamos; aquella noche donde me sonreíste y me susurraste las más bellas palabras de amor, aquella noche donde creí que existía un 'tú y yo', aquella noche donde volví a tener esperanza en el amor.

Pero no, las palabras se las lleva el viento, y sigo esperando que se lleve tu recuerdo, porque te quiero escribir y no puedo.

miércoles, 17 de febrero de 2016

L'antithèse de ton amour.

Bien que je soit entourée des gens, je me sens très seule…
parce que ton souvenir est longue, mais ton amour était court.
Je fais des efforts pour t'oublier, mais je me rapelle de toi toujours…
parce que tu est le vice, qui détruit mes vertus.

sábado, 6 de febrero de 2016

Corazón obstinado

Y aún cuando más triste me siento, una mirada… una sonrisa tuya, pueden cambiar mi día.

Y aunque te quiera dejar atrás, todos los días vuelves con tu turismo emocional; y yo como tonta enamorada, te vuelvo a pensar.

Y aunque sé que no eres para mi, mi corazón es terco y al verte hace esa pequeña contracción, ese movimiento obstinado, ese brinquito empecinado de emoción, sólo por ti.

Y es que cómo se lo negamos cuando me regalas una de esas sonrisas que son solo para mí, o cuando me ves con esos ojos que dicen y callan tantas cosas, y sobretodo cuando de una manera extraña mi cuerpo reacciona de inmediato al sentirte cerca…

Pero no, si te permito volver a entrar, el corazón se va a encaprichar, y para volverte a soltar, me costará aún más.

Un trocito

Y se me hace un nudo en la garganta, no te puedo ni mirar… porque si me permito hacerlo, sé que me va a destrozar.

Sé que debo dejarte atrás, pero si te sigo viendo a diario, ¿cómo lo voy a lograr?

Y es que si nos volvemos unos extraños, sé que no lo voy a soportar, porque aunque fue poquito tiempo, yo te permití entrar.

Y una vez que conociste, que viste esa partecita de mi que casi nadie ha visto, te llevaste un pedacito, un pedacito de mi, un trocito de lo que quería yo de ti.

Y tal vez no significó nada, o tal vez significó mucho, pero eso es algo que ninguno ha de saber.


Y si sigo diciendo que ya no te quiero, no es para que lo escuches, si no para yo creérmelo.