domingo, 6 de diciembre de 2015

Acaso es mucho pedir?

Y es mucho pedir el querer un amor como los de antes?

Donde en lugar de noches largas hablando por mensajes, eran noches largas hablando y caminando bajo la luz de la luna, tomados de la mano.

Donde en lugar de escondernos detrás de un gif, un emoji o un video de un beso y un abrazo, esa persona llegue y te los de.

Donde en lugar de una publicación a los ojos del mundo, te escriban una carta aromatizada solo para tus ojos y corazón.

Donde en lugar de gastar en regalos 'para presumir' al resto, se den detalles y se regale el tiempo junto a esa persona.

Donde el amor no sea un sentimiento que termina gastándose por las prisas, si no ese sentimiento que no eres capaz de explicar ni de entender, porque no sabes ni lo que es.

Donde los "te amo" y "te quiero" no se gasten como simples "hola", si no como aquellos tesoros que se dan, en el momento correcto, a la persona correcta.

Donde en lugar de largas llamadas telefónicas, sean algunos minutos bailando al latir de los corazones.

Y donde no tengamos miedo de expresar cómo nos sentimos, donde no haya nada que nos ate, y nos permita regalarnos esos ratitos de debilidad, bajo la luz de luna, mientras sonreímos uno al otro.

Y por eso me cuestiono y me pregunto, acaso es mucho pedir?


Otra noche sin dormir.

Son las 3 de la mañana, mi mente no se calla, no me deja descansar. Los recuerdos invaden mis pensamientos, y es así como pierdo una noche más.

Sigo sin entender por qué sucede esto, si por peores situaciones he pasado, mayores causas me han hecho perder el sueño, sin embargo aquí estoy, de madrugada, con insomnio y helada, tal como lo está mi alma.

Y es que tal vez es el hecho que no sentía nada, y de pronto sentí todo. O tal vez son mis ganas de querer encontrar una respuesta, un orden, algo… únicamente para tranquilizar a la niña perdida que vive dentro de mi, no lo sé, tal vez podría ser.

Y por más que lo pienso y le doy vueltas en la oscuridad de mi cama, llego a la conclusión que nada me gustaría más que poner todos los "por qué?"  sobre la mesa, mientras tomamos una taza de café; y ya en eso. nada me gustaría más, que fuera honesto, me mire a los ojos, y diga todo eso que calla su mirada... porque es muy fácil huir y pretender que nada sucede, cuando en realidad sucede todo.

Y sé que si no cierro mis ojos en cualquier momento, mañana me matará una migraña, mi humor será negro, al igual que mi alma.

Y sé que debo poner prioridades, pero no puedo descansar, esto me está agotando mentalmente, y me siento perdida, pequeña y confundida.

Y también sé que no debía jugar con fuego, y sin embargo lo hice, y ya no sé cómo sanar las heridas.



lunes, 30 de noviembre de 2015

Si me atrevo

Si me atrevo a decírselo, su ego aumentará hasta las nubes aún más. Pero si me atrevo a negarlo, mi consciencia sabra que mentí sin pensar bien las consecuencias.

Porque si me atrevo a contarlo, estaré violando la privacidad de ambos, estaré abriendo la puerta a las preguntas incómodas que ninguno está listo a contestar. Pero si me lo sigo guardando, los recuerdos me seguirán consumiendo de poco a poquito hasta que mi mente no deje de repetirlo.

Porque si me atrevo a olvidarlo, sé que nunca nada será igual. Pero si me atrevo a repetirlo, tal vez se repita una que otra vez más, y no me voy a quejar.

Porque si me atrevo a pensar en tus besos, es porque ya los he probado. Pero si te digo que los extraño, es porque ya lo estoy haciendo.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Y prometí

No puedo ni mirarte a los ojos, porque me duele.

Y no es porque hayamos hecho las cosas mal, si no porque las hicimos sin pensar.

Y prometí no derramaría ni una sola lágrima, y aquí me tienes… de madrugada, y triste con un gran nudo en la garganta.

Y prometí no escribirte ni un solo verso y aquí me tienes… gastando mi tinta y papel solo en tu nombre.

Y prometí no querer a nadie, y aquí me tienes… fallando lentamente.




Y es que…

Y es que nunca te has perdido en la mirada de alguien? O en su sonrisa? O tal vez hipnotizado en su risa?
Yo sí, y podría escribir mil y un versos de la calidez del sentimiento, pero no lo haré.

Porque si me siento a hacerlo, perderé noción del tiempo, me sonrojaré tan fuerte como si hubiese corrido un maratón por horas; mis pupilas se dilatarán tanto que me van a delatar; y sonreiré tan grande, que me darán ganas de escapar.

Y es que su mirada dice tantas cosas, y calla muchas otras. Es una mirada que enamora y a la vez aterra, por lo profunda y misteriosa que es. No es cualquier mirada, es una mirada que cuenta historias, las cuales delata los sentimientos, que daría por escuchar, pero no pasara.

Porque si me siento a hacerlo, me voy a ganchar, y de poco a poco estaré imaginando y soñando despierta, todos los distintos escenarios; en los cuales tú me sonreirás, como a nadie más; o tal vez, alguno donde me tomes de la mano y despiertes unas traicioneras mariposas en mi estomago; o uno peor, donde en verdad sientas algo por mí, y comience a perderme una y otra vez.

Y es que tu actitud me confunde, porque un día eres lo más cursi de mi vida, y al día siguiente alguien frío e indiferente. Y es que quiero entenderlo, pero solo me provoca horas y horas de insomnio con mis tristes pensamientos. '¿Acaso me verá?, ¿Él me notara como yo a él?, ¿Acaso tendrá la mínima idea de todo lo que me ha hecho sentir?

Porque si me siento a querer explicarlo, se expondrá mi mente, mis pensamientos, y sobre todo mi corazón, el cual procuro desde hace años cuidar y proteger de todo y todos, porque me han roto el corazón tantas veces que no estoy segura de soportarlo una vez más. Porque aunque sueñe y desee un cambio, la voz de mis fantasmas con un "no serás suficiente" resuena y vibra en mis entrañas, de ida y vuelta, y es entonces cuando las lagrimas reaparecen, nublan mi vista y la tinta se corre.

Y es que…

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Ya que más da…

Da lo mismo si me mira diferente o me mira por igual, ya que creo que al final no valía la pena esperar o tan siquiera suspirar.

Es que fue todo confuso, y me era muy fácil pensar que era diferente conmigo, pero no… solo soy una más del montón.

Porque no importa cuantas sonrisas me sacara, no importa qué acciones realizara para tener mi atención, al final todo fue en vano, porque si, así es la vida, así son las cosas.

Y es que no, al final de cuentas confundí amistad con cariño, porque como era de esperarse no es algo para mí, nunca lo será.

De chiquita me ilusionaban con los finales de cuento de hadas, pero la vida es dura, es dura y fea.

Y no, aquí no es fácil conseguir un final feliz.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Primeros

La primera vez que te vi, no le tome importancia... alguien nuevo por conocer y nada más.

La primera vez que te hable, todo era para asuntos sin importar, en algún momento debía pasar, ¿verdad?

La primera vez que te noté, fue como un rayo de luz, me iluminé... y no hablemos que han pasado ya años desde la primera vez que te vi.

La primera sonrisa que me regalaste, causo una extraña sensación en mi, algo tan ajeno y tan conocido... pero como siempre, me aterré y huí.

El primer mensaje que me enviaste, me dejó sonriendo como tonta sin notar el paso de las horas.

La primera vez que soñé contigo, sabía que algo andaba mal en mi...

La primera vez que cruzamos miradas, y me ruboricé como un tomate, sabía que intentaba luchar con una causa perdida.

La primera vez que mi corazón dio ese brinquito... si, esa contracción que mezcla los nervios, la ansiedad y la incertidumbre, y convierte mi mente en un juego de enredos, así como mis sentimientos en algo tan inestable, que me tiene aterrada y cautelosa... fue que entendí y comprendí que pasaste de ser algo pasajero a alguien que me hizo sentir de nuevo...

Les dije a mis amigos, preocúpense el día que me vean escribirle algo... bien, lamento decir que esto ya es el primero...


martes, 20 de enero de 2015

Si hubiera...

Y nunca te ha pasado que de pronto esa herida que habías cerrado años atrás, de pronto un día toca a tu puerta y te dice “Hey no me olvides.”?

Porque de la nada aparecen situaciones, anécdotas o recuerdos que no debieron de regresar, porque ya no merecen que los recuerdes… no son razones de lágrimas, hace mucho que lo dejaron de ser…

Pero cuando te encuentras con insomnio, los ojos llorosos y el corazón en pedazos no puedes hacer nada más que derrumbarte de nuevo en todos esos recuerdos.

Porque aunque te repitas que eres fuerte y que todo es cosa del pasado, esa heridita sigue ahí, como una astilla en el dedo… no la ves, pero cuando algo la roza, o se acerca a ella… duele… y sigue doliendo como aquella vez…

Y es que nunca dejará de doler, porque siempre existirá la incógnita del “hubiera” y como odio esa palabra.

La odio porque la repetiste y la hiciste resonar en mi cabeza… la odio porque aún me la pregunto de vez en vez cuando me permito recordarte… la odio porque me recuerda a ti y a nuestra falta de acción en los momentos importantes.


Y la odio aún mas, porque también me he preguntado “si hubiera…” y no debería de hacerlo.