miércoles, 23 de septiembre de 2015

Ya que más da…

Da lo mismo si me mira diferente o me mira por igual, ya que creo que al final no valía la pena esperar o tan siquiera suspirar.

Es que fue todo confuso, y me era muy fácil pensar que era diferente conmigo, pero no… solo soy una más del montón.

Porque no importa cuantas sonrisas me sacara, no importa qué acciones realizara para tener mi atención, al final todo fue en vano, porque si, así es la vida, así son las cosas.

Y es que no, al final de cuentas confundí amistad con cariño, porque como era de esperarse no es algo para mí, nunca lo será.

De chiquita me ilusionaban con los finales de cuento de hadas, pero la vida es dura, es dura y fea.

Y no, aquí no es fácil conseguir un final feliz.

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