domingo, 29 de diciembre de 2013

Fue navidad y tu no estabas.

Ya fue navidad, y tu no estabas. Hay distintas razones para que eso pasara. Tal vez ya partiste… tal vez así lo quisiste… tal vez no pudiste.

Cada quien escogió su razón, pero fue navidad y tu no estabas.

Y dentro de eso, no estuviste para darte ese abrazo navideño, ese abrazo de unión y de amor, del amor de una familia. 

No estuviste para escuchar las bromas de unos y otros, para cantar los villancicos, y para adorar al niño. Este año no estuviste.

Te perdiste de esa cálida compañía familiar, te perdiste de esas sonrisas tan preciosas en los rostros de tus seres queridos, de esos ojos llenos de esperanza por verte aparecer una vez más en la puerta, pero no… no estuviste.

Pasó la navidad, y no estuviste, te perdiste la piñata, los dulces y regalos! Te perdiste de nuestra compañía, te perdiste de mucho más que compañía, te perdiste del calor de un hogar.

Que no ves que esta época es para estar en familia, en unión, es para olvidar las tristezas, al menos por unos días, dejar atrás los rencores que sólo terminan por matarnos por dentro.

Hace dos años, mi navidad fue hermosa, la disfrute con mi familia, me divertí como sólo la navidad sabe hacerlo, dando ese encanto.

Hace un año, las cosas cambiaron bruscamente, nuevas pruebas pasaron, momentos difíciles llegaron, llevándome a ver que… las cosas son todo en un rato. Que nada en esta vida esta asegurado, y que son los momentos… esos momentos que pasamos en familia, lo que terminan por llenarnos el corazón de alegría.

Este año… bueno este año fue diferente, porque como lo dije, fue navidad y tu no estabas. Tal vez partiste… tal vez tu así lo quisiste… cualquiera que fuese el caso, nada impidió que disfrutara a mi familia.

El año está por terminar. Quedan ya tan sólo unos días más. Planeas quedar con esos huecos de este año? Apoco no sientes feo, esa soledad?… De qué sirve que estés recordando el pasado, si en el presente no haces nada por disfrutarlo…

Ya paso navidad, y tu no estabas. El año se va a terminar y tu no vas a estar.

jueves, 19 de diciembre de 2013

De príncipe a monstruo.

Todo parecía tan normal al inicio, risas, felicidad, todo era perfecto. Él era perfecto… al menos a sus ojos. Él era lo único que le había regresado su sonrisa, esa capacidad de querer y sentir a alguien, después de tanto tiempo, ella logró querer a alguien.

Ella sabía que sería toda una aventura, que sería un nuevo reto, desde el momento en que lo conoció, supo que eso no era casualidad, que él… él era especial.

A los ojos de ella, jamás conoció a otro igual, todo realmente parecía irreal, adoraba hablar sobre él entre amigas, y al mismo tiempo reservaba para si los detalles entre ambos, esas pequeñas muestras de cariño, ese sentimiento al que ella tanto tenía de llamar "amor".

Siempre ha sido una palabra fuerte, no estaba lista para decirla, pero las cosas no son de tiempo, simplemente llego cuando tenía que llegar, esa palabra que ella tanto dudaba en declarar. Para su suerte,él fue quien la dijo primero, y lo que más adoraba entre todo eso, era el respeto y el espacio que se daban entre ellos.

Algún día se iba a cansar, no es así? Algún día él iría por un camino en el que ella no planeaba estar, en un camino donde ella realmente no quería estar.

Y cuando ella se lo dijo, las cosas no pudieron estar tan mal… el de príncipe cambio a monstruo... 

Un monstruo que ella jamás imaginaría, cómo alguien tan… perfecto y tan como él sería así?… no tenía lógica, no tenía explicación… ella no entendía.

Tenía años de no sentirse tan indefensa… tan vacía, tan rota… porque para ella en tan solo segundos… cambiaron las cosas.