Hace años
me hiciste una promesa, una promesa que jamás pensé que fueses a cumplir, una
promesa a la cual no le tome valor ni importancia y vaya error. Hace días
volviste a mi vida queriendo reencontrar tu lugar, pero déjame decirte que ya
no está.
Nada es
como antes, el tiempo se nos fue de las manos, los errores, los quizás, los hubiera
regresan a atormentar, pero esta vez solo estás. Porque si te das cuenta, me
fui con el presente, no me quede sentada a esperar, esta vez decidí caminar, ¡y
que excelente decisión!
Porque
imagina si me hubiera sentado a observar, a observar y leer todo lo que era
para ella… Y es que después de tiempo, ya cuando estás solo me estás buscando,
te observo desde lejos, pero no, no me voy a acercar, perdiste el privilegio de
mi aprecio.
Siempre soy
la del corazón roto, esta vez no, mi corazón es fuerte y está latiendo, y no
regresará para alimentar tu egoísmo. Porque esta vez ya crecí y te puedo
detener.
Porque no
es no, porque si te digo que no es que no te quiero, un no jamás es un tal vez,
mi no es un no, y se acabó.
Deja de
buscarme, no quiero saber de ti. No busques lastimarla utilizándome, no estoy
dispuesta, no seré tu cómplice, no te lo mereces,....no me mereces.
Por dentro
estás vacío, y hace años te conocía muy bien y tú me conocías a mí, pero no
conoces mi presente, no conoces mis planes, no conoces mis metas, no conoces lo
fuerte que soy, y yo no quiero volver a ver tus malos tratos, tus palabras
necias y vacías.
Hace años
me hiciste una promesa, una promesa que cumpliste para beneficio tuyo, pero
para mí, algo que creí un error hace días y creí sería diferente, sólo termino
por demostrarme que tu promesa fue, es y será una promesa vacía, sin valor ni
importancia.
