lunes, 18 de agosto de 2014

Sin embargo todo está normal, no tengo nada.


No me gusta escribir sobre mi… es incómodo y muy personal, y si escribo sobre mí, lo hago de forma sutil. Pero hoy no, hoy quiero hablar de mí… sólo porque tengo miedo. No tengo miedo del futuro, no tengo miedo de la oscuridad, no tengo miedo a nada común, sólo tengo miedo a la incertidumbre.

 
Por años he estado expuesta a enfermedades, por las cuales nadie me sabe decir qué hacer… ningún médico es capaz de enfrentarme, ni de decirme que está mal… y sin embargo yo sigo mal y los estudios dicen que todo está normal, que no tengo nada.

 
He visitado neurólogos, lo más distinguidos de la ciudad, he visto todo tipo de médicos… cardiólogos, traumatólogos, otorrinolaringólogos, oftalmólogos, dermatólogos, ginecólogos, gastroenterólogos… entre muchos otros, y nada, todos dicen "No tienes nada".

 
Estoy cansada, cansada de la incertidumbre, cansada de no saber qué pasa, porque me duele mi cuerpo, me duele todo, me siento agotada, mis energías están por los suelos, y sin embargo, dicen que no tengo nada… Y aun con todo eso, me mandaron con un loquero, porque decían que yo misma lo provocaba, se equivocan; tres años de terapias, y me vuelven a decir lo mismo "tu mente está en perfecto estado"; entonces ¿alguien se puede animar a decirme qué es lo que me pasa? Tengo las venas casi negras reventadas con tantas canalizaciones que he recibido en los últimos años, mi cuerpo intoxicado por los químicos de los medicamentos, un cansancio que no se debe tener a los 19 años, y con más exámenes de todo tipo para mi corta edad… y aun así dicen que no tengo nada.

 
¿Qué día se van a dignar a decirme algo concreto? Porque estoy cansada… cansada y adolorida.
Quiero tener una vida normal, ¿es mucho pedir?
Quiero divertirme como mis amigos, quiero vivir una vida sana, una donde pueda de vez en cuando tener un exceso, una donde pueda desvelarme hasta el cansancio sin amanecer con migrañas y cuerpo adolorido, una donde pueda probar todo tipo de alimentos sin que dañe a mi estómago, una donde pueda disfrutar del calor del sol sin que entre en la fatiga, una donde pueda correr y danzar sin que se agiten mis pulmones, una donde me dejen nadar el doble de lo que lo hago sin que se revienten mis oídos, una donde pueda saltar de alguna altura sin temer a que mi corazón se detenga, quiero una vida normal, cómo la de los demás…

 
Sé que hay personas que pasan por cosas más complejas… y debería dar gracias por estar viva, y las doy, sólo estoy cansada… y quiero disfrutar bien mi vida… quiero ser una joven normal, a punto de cumplir 20 años, a la cual le preocupe cosas normales… como la escuela, sobre un chico que le gusta, sobre sus amigos, o incluso dramas de familia… pero no, a mi me toca preocuparme por medicamentos… por estudios y exámenes, que al final del día, todo será normal, porque hey, dicen que no tengo nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario