sábado, 6 de octubre de 2012

Como si fuera la primera vez.


No sé como sucede que logras cambiar mi estado de ánimo de una manera increíble. Con solo una mirada y tu sonrisa, mi día se ilumina. Me encanta la manera en que brillan tus ojos, y como tu rostro arde como fuego si recurro a sonreírte mientras me miras sigiloso. Te voy a confesar algo, me encanta que me mires con penita, que observes mis movimientos, que me analices. Sé que no siempre recurro a mirarte, pues me apena que veas mis reacciones y lo que vayas a pensar, o que te asuste y termines huyendo.

He de admitir que cada vez que te miro, me embobo horriblemente, que cada vez que te hablo siento tantos nervios por encima! Me tiemblan las piernas y las manos, siento un revoloteo increíble en el estómago, y simplemente no me siento yo; es como si volara a otra dimensión.

Hay momentos en los que he llegado a pensar que es la primera vez que vivo este increíble pero tan desconocido amor inocente por alguien. No te diré que te amo, son palabras demasiado fuertes y sentimientos que no he llegado a descubrir, ni he formado. Tampoco te puedo decir que te quiero o te adoro, pues como puede ser cierto, todo puede ser producto de mis propios pensamientos. Lo que si te puedo decir es que desde que empecé a sentir todo esto por ti, me siento increíblemente feliz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario