Hoy abrí el baúl que contiene todo de ti, y te recordé... ¿Qué fue de nosotros?... ¿Dónde quedamos?... ¿Cómo pasó?...
Ha pasado tanto tiempo desde que te vi con ojos de amor, sin embargo hoy al leer las cartas, ver las fotografías, y vernos juntos... una partecita de mi, casi muerta, casi extinta, te extrañó y anheló por estar entre tus brazos y poder rozar por última vez tus cálidos y tiernos labios.
Y es que si pienso en lo feliz que me hiciste, realmente una sonrisa aparece en mi rostro. Que felices eramos, aunque hubiese problemas, nos complementábamos, y fuimos muy felices, porque existía el amor, no faltaba más.
Hoy ya hace tiempo que deje de sentir amor por ti, te tengo un lindo cariño por todo y cada cosa que vivimos, son nuestros pequeños secretos. Desde la última vez que hablamos y acordamos ser amigos, creo fue la mejor decisión que pudimos tomar, el tiempo que pasamos juntos riendo y bromeando, muy de vez en cuando, me hacen estar cómoda y tranquila, es decir que me agrada, y me agrada mucho.
Poder hacer esto, me demuestra que realmente he madurado y he aprendido a enfrentar las cosas. Los dos somos personas bien diferentes a las que fuimos en ese momento. Gracias por ayudarme y enseñarme a crecer, muy a tu manera, pero me ayudaste. Ayudarme a mi y a ti a madurar de la manera que hoy podemos hablarnos como si fuéramos los mejores amigos del mundo, y teniendo un respeto mutuo entre nosotros.
Gracias por demostrarme que valgo más de lo que imaginaba.
Es hora de cerrar el baúl.. gracias por hacerme feliz este ratito, no te digo adiós... pues sé que cuando quiera hablar contigo y verte, siempre estarás aquí... para mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario