Te acercas poco a poco, mi corazón comienza rápidamente a latir, mi respiración se corta, mis pupilas se dilatan, no sé como tienes tanto control en mí… en tan poco tiempo. Con tan solo mirarte, tus ojos cruzados con los míos, ver tu sonrisa de oreja a oreja… No entiendo, tenía tanto de no sentir esto con alguien que no fuese él…
Me asusta ¿sabes? Después de todo este tiempo mi alma revivió. No niego que exista algo entre nosotros, pero aún no me siento lista, para mi es incierto qué sientes tú... aunque tus amigos y acciones me revelen tus sentimientos, tengo miedo de confiar… aun será difícil librarme de ese mal.
Has escuchado la historia de mi pasado y no te molesto, sigues ahí a pesar de estar bajo su sombra. Conoces mi presente, pues estás dentro de él. Y has hablado de mi futuro, de una idea de los dos juntos.
He de admitir que me transmites seguridad, me haces recordar lo que es sentirse protegido, lo que es contar con alguien a tu lado…
Esa sensación cuando me tomas de la mano, tu incomparable sonrisa, y la frase que me estremece en cada rincón de mi ser cada vez que tu cálida voz la repite… tan solo dos palabras son capaces de encender como fuego mis mejillas, tan solo un “te quiero” es suficiente para hacerme sentir perdida…
Y a pesar de todo esto, sigo sin sentirme lista, pero… no desesperes… confía… sé que siento algo, sólo dame tiempo, recuerda que las mejores cosas ocurren cuando uno menos lo espera…
Y si... dentro de mí, también te quiero…

No hay comentarios:
Publicar un comentario