miércoles, 26 de septiembre de 2012

En un día 26.

Todo ha pasado tan rápido desde ese día, dos años para ser exacta. Tenía solo 16, muchos pueden pensar cuánta diferencia tendrías, hoy solo tienes 18, no ha pasado practicamente nada. Aqui es donde se equivocan... Mi mente, mi cuerpo y toda yo he cambiado.

Los recuerdos de aquel día ya son muy borrosos, se han esfumado junto con su rostro, pero hay aún ese algo que persiste en mi, una esepcie de culpa, y no se hable de la vergūenza que me causa; y aún así ya no recaí.

Es increible que pueda hablar de esto al fin... Me siento lista, me siento fuerte.
Lo gracioso es que lo escribo cerca del chico que ha robado mi corazón en los últimos tiempos, y él no tiene la más mínima idea de a qué me refiero. Otro hecho gracioso, es el por qué lo recorde precisamente hoy, el día exacto, fue gracias a un sueño, siempre suelo soñar cosas raras, mensajes sin decifrar, y hoy soñe a ese fantasma, tu.

Tenía mucho sin recordar tu rostro, antes cuando lo hacía me dolía increible, que prefería no hacerlo, después se convirtió en confuso, hoy solo es extraño, es como si pensara en algún desconocido, que sé como es su persona, pero he olvidado por completo su apariencia, eso se siente bien.

Es increible que ya sean dos años, de ese suceso tan enfermo (jajaja, es patético que lo recuerde, lo sé) a veces tan solo quisiera desprender mi mente de todos estos hechos, lo cual he hecho el ultimo año, y los cambios me sientan tan bien... Sin embargo, hay una parte que no me deja soltar todo, como si me recriminara por mis acciones, debo pagar un día, también lo sé.

Sigo sin recordar su rostro, lo mantengo bloqueado, no sé por qué, pero es perfecto que así permanezca, yo estoy bien. Y hoy todo es tan distinto a ese día 26.


2 comentarios: