Este relato se lo quiero dedicar a una personita que adoro muchísimo Que me encanta y me inspira la manera en que escribe y me envuelve entre sus letras, muchas gracias por estar conmigo en todo y por quererme de la manera en que lo haces, muchas gracias Brendita! ♥ Te adoro!
____________________________________________________________
... ¿Por qué tomas mi mano si planeas soltarla?
...
No me canso de decir lo mucho que me encanta y me fascina la manera en que me miras, tu sonrisa tan sincera y liviana que expone tu radiante dentadura, te escondes detrás de ese par de ojos temerosos de algún día derramar lágrimas, sobre todo lágrimas de amor.
Eres un secreto total, me cuesta mucho trabajo descifrar tu mente, tus pensamientos, tus acciones, todo tú realmente eres un misterio. Pero no me canso, no me canso de verte pasar cada mañana por la misma calle, con los libros bajo el brazo. El suéter azul marino de lana que llevas puesto con tus pantalones caqui los lunes por la mañana. Siempre sonriente, siempre tu preciosa y perfecta sonrisa.
Te acercas a la parada del autobús, me fascina tu presencia, es que me tienes anonadada con tus cabellos castaños, y esos preciosos ojos miel que esconden tantos secretos. Después de haberte observado como cada mañana suelo hacerlo, me acerco con el corazón acelerado, el rubor de mis mejillas es mi peor enemigo y me dedico a sonreírte y expresar un "buenos días."
Nunca tenemos tiempo de cambiar palabras, mis nervios me traicionarían y sé que tartamudearía, incluso podría decirte cosas que jamás deben salir de mi boca, es que... ¿por qué eres tan perfecto a mi vista?
Al subir al autobús no sé que sucede que es mi día de suerte... Veo como me observas desde el pasillo, desvío mi mirada por la ventana, me da un temor enorme que elijas sentarte a mi lado... El corazón se me acelera, mientras de reojo observo cómo te acercas... Mi respiración se acelera, siento un revoloteo enorme... Y con tu preciosa y perfecta sonrisa me preguntas si puedes sentarte, no lo dudo ni un segundo, me limito a asentir mientras mi traicionera sonrisa se asoma frente a tus preciosos ojos.
Ese fue nuestro primer día juntos, intercambiamos pocas palabras, pero poco a poco la conversación me fue envolviendo, y al parecer a ti también, o bueno... eso es lo que parece.
...
Al día de hoy, llevamos siendo amigos del autobús casi 1 año, sigo esperando el día que me invites a dar el siguiente paso, te he aprendido a conocer en tan solo 40 minutos de viaje que hacemos juntos. 40 minutos ha sido suficiente para conocerte en cada pequeño detalle, los gestos que con cautela haces, así como sé cuando estas feliz, cuando estas triste, cuando estas preocupado, sé que eres sincero, tus ojos de príncipe me lo dicen.
Todos los días tomas mi mano... pero...
¿Por qué tomas mi mano si planeas soltarla?...
Deja de romperme.. deja de ilusionarme...
Sólo toma mi mano, toma mi mano y nunca la sueltes, por favor...

No hay comentarios:
Publicar un comentario